
“Y Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo es posible. Y luego el padre del muchacho dijo clamando: Creo, ayuda mi incredulidad”.
(Marcos 9:22-24)
¿Es muy compleja tu situación?
¿No hay salida posible ni solución humana?
¿Es tan grande tu petición que parece imposible?
Solo creele a Dios. Cree como si fueras un niño. Cree que El puede hacerlo sin importan lo que estes viendo ahora o lo que no estés viendo aún.
Pidamos a Dios que nos ayude a superar nuestra incredulidad.
-Por: Mildred Natera
