
Quien trabaja en la agricultura sabe que las cosechas no aparecen de la noche a la mañana, sino que es un proceso en el que primero se siembra, luego por un largo tiempo se cuida y, finalmente, se espera recibir la cosecha.
Criar hijos es algo similar, es decir, es un proceso en el que se siembra pacientemente instrucción, cuidados, amor, etc., y al final los frutos se obtienen, aunque muchas veces se ven años después.
En la Biblia, en el libro de los Proverbios, capítulo 22, verso 6, dice esto: “Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo, no se apartará de él.” (RVR60)
La palabra “instruye” implica dedicación intencional, no aprendizaje casual, esto es que no es solo un acto de corregir, sino de formar, en que se les muestra el camino correcto en la vida, con palabras, pero, sobre todo, con el ejemplo.
Y la promesa de Dios es poderosa: “Lo que recibieron en la infancia permanecerá”.
Instruir requiere presencia, puesto que no se puede formar a alguien con quien no nos relacionamos.
Si eres padre o madre, te motivo para que le dediques tiempo de verdad a tus hijos, habla con ellos y pregúntales cómo se sienten, ora con ellos antes de dormir, léeles historias bíblicas, pero además, cuando falles, pídeles perdón; porque eso también es instrucción.
Si hoy sientes que tus palabras no están dando fruto, que tu hijo(a) no escucha, no te desanimes, porque la semilla que has sembrado está allí en su corazón y en el momento correcto se activará.
Te motivo para que esta semana establezcas un tiempo fijo para conectar con cada hijo individualmente, aunque sean quince minutos, sabiendo que esta inversión diaria vale más que cualquier regalo material.
Oremos: “Amado Señor, dame sabiduría para instruir a mis hijos en tus caminos. Ayúdame a ser ejemplo antes que palabras vacías. Dame la sabiduría para sembrar con paciencia, confiando en tu promesa de que, aunque fueren viejos, no se van a apartar de ti. Te pido que guardes sus corazones y que los acerques a ti. Esto lo oro en el Nombre de Jesús. Amén.
Versículo: “Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo, no se apartará de él.” Proverbios 22:6 (RVR60)
Buen Día
Juan C. Quintero
Buendiatodoslosdias.com
