
Cada día tomamos decisiones: qué comer, qué vestir, a dónde ir. Pero hay decisiones que trascienden el momento y marcan el destino de generaciones enteras.
Josué entendió esto cuando, frente a todo Israel, declaró públicamente la dirección espiritual de su hogar.
En la Biblia, en el Libro de Josué, capítulo 24, verso 15, dice: “Pero yo y mi casa serviremos a Jehová” (RVR60)
Josué no esperó a que el pueblo decidiera primero. Él asumió su rol como líder espiritual de su familia y declaró con firmeza su compromiso con Dios.
Lo más poderoso de esto es que su decisión no fue impuesta por los demás, sino que nació de la convicción personal.
Te pregunto: ¿Quién define la dirección espiritual de tu hogar? ¿La televisión, las redes sociales, la cultura?
Te motivo para que tomes la misma decisión que Josué. Establece un altar familiar: un tiempo diario, aunque sean diez minutos, para leer la Palabra y orar juntos.
También puedes colocar un versículo visible en tu casa como recordatorio del compromiso familiar con Dios.
Tu familia necesita un Josué. Alguien que se levante y diga: “En esta casa, servimos a Dios”. Pero, tú no esperes a que tengas condiciones perfectas en tu casa; la decisión la puedes tomar hoy, en medio de tu situación personal.
Te invito para que reúnas a tu familia esta semana y que, orando, declaren juntos el compromiso que van a asumir con Jesús.
Oremos: “Amado Señor, hoy decido que mi casa te servirá. Dame valentía para liderar espiritualmente a mi familia y constancia para no rendirme. Que cada miembro de mi hogar te conozca y te ame. Esto lo oro en el Nombre de Jesús. Amén”.
Versículo: “Pero yo y mi casa serviremos a Jehová.” Josué 24:15
Buen Día
Juan C. Quintero
Buendiatodoslosdias.com
