Sabías que eres un elegido de Dios. Que Él te quiere usar
como Su vaso de honra. Él te ha cuidado, te ha guardado,
te ha librado de la muerte para que lleves las buenas nuevas
de salvación aquellos que tienen hambre y sed de Él.
¿Qué estas esperando para obedecer tu llamado?
<<Antes que te formara en el vientre, te conocí,
y antes de que nacieras, te santifiqué,
te di por profeta a las naciones>>.
Jeremías 1:5
