con alguien la propia vida, procurando la felicidad
y la mejora personal de la pareja, generando
estabilidad y confianza perdurables, teniendo
como resultado el amor verdadero.

Mejor son dos que uno, pues reciben mejor paga por su trabajo.
Porque si caen, el uno levantará a su compañero; pero
¡ay del que está solo! Cuando caiga no
habrá otro que lo levante.
Ecl. 4:9-10
