“Tú llevas cuenta de todas mis angustias y has juntado todas mis lágrimas en tu frasco; has registrado cada una de ellas en tu libro.
Mis enemigos emprenderán la retirada cuando yo clame a ti por ayuda. Una cosa sé: ¡Dios está de mi lado!” Salmo 56:8-9
En ocasiones pasamos por momentos tan difíciles y pensamos que Dios ya no está con nosotros. Tribulaciones tan extensas en el tiempo que decimos: Dios se olvidó de mí. Sin embargo cuán lejos estamos de la realidad, pues como nos asegura este verso bíblico el Señor está ahí cada vez que nos quebramos en llanto en cada una de nuestras angustias; pero nuestro poderoso Dios dice algo más, dice que el enemigo se retirará cuando clamemos a Él por ayuda.
Aquí está la clave, si estamos en crisis, en tribulación y no paramos de llorar entonces es el momento de decir: “Señor ayúdame”. Reconocer que le necesitamos y rogar su ayuda activará a nuestro favor lo que necesitemos para vencer y salir victoriosos.
Dios está de tu lado. ¿quién o qué puede estar en contra?
¡Dios te bendiga y te guarde!
-Por: Mildred Natera
