
EFESIOS 6:18-19 18 Orad en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velad en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos 19 y por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio,”
El cantautor Robert Hamlet le escribió una canción a su madre por su determinación a orar por sus hijos todas las mañanas antes de que fueran a tomar el autobús.
Cuando una joven madre lo escuchó cantarla, se comprometió a orar por su propio hijito. ¡El resultado fue enternecedor! A los cinco minutos, volvió… ¡acompañado de cinco amigos! La madre se sorprendió y preguntó qué pasaba, y él respondió: «Sus mamás no oraron con ellos».
En Efesios, Pablo nos insta a orar «en todo tiempo con toda oración y súplica» (6:18). Demostrar nuestra dependencia diaria de DIOS es vital en una familia, ya que muchos niños aprenden desde temprano a hacerlo al observar la fe genuina de las personas más cercanas a ellos:“5 trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también.” (2 Timoteo 1:5).
La mejor manera de enseñarles a nuestros hijos la importancia suprema de la oración es orar por y con ellos. Es una de las maneras en que empiezan a percibir la imperiosa necesidad de acudir personalmente a DIOS con fe.
Cuando instruimos «al niño en su camino», siendo un modelo de «fe no fingida» en DIOS (Proverbios 22:6; 2 Timoteo 1:5), le damos un regalo especial, una seguridad de que el Señor está siempre presente en nuestras vidas, amándonos, guiándonos y protegiéndonos continuamente. — Cindy Hess Kasper
Nuestro Pan Diario
OREMOS: Señor, ayúdame a depender de ti cada día y en todo momento. En el nombre de Cristo, amén.
