pierde Su bendición y se hace pobre. Debemos volvernos
a Dios y guardar nuestro corazón en Su gracia y Su palabra,
cuidando que el pecado no endurezca nuestro corazón;
cultivando los valores cristianos los cuales siempre
serán de bendición para todos.

no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo
en todos tus caminos y él enderezará tus veredas.

A cada instante nos vemos en la necesidad de tomar decisiones, y siempre nos gustaría que fueran las mejores juzgando por los resultados. Es decir, nunca quisiéramos perder. Vivir por vista es una manera bastante controlada de tomar decisiones porque supuestamente cuentas con la promesa de que los recursos van a estar ahi para respaldar las necesidades. El problema es que nos acostumbramos a poner nuestra esperanza en los hombres y no en Dios. Reconocer a Dios en todos nuestros caminos exige de parte de nosotros el ejercicio de conocer y llevar a la práctica todo aquello que a nuestro creador le agrada, teniendo en cuenta la pertinencia en cuanto al momento y el lugar. Esto solo lo podemos conseguir cuando nos dejamos guiar por su santo Espiritu.