EL DÍA MÁS IMPORTANTE DE LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD
El día más importante de la historia de la humanidad fue el día en el cual Jesús de Nazareth subió a una Cruz para morir por todos los hombres. Ese día otros dos hombres, también, subieron a otras dos cruces.
Jesús subió a la Cruz por amor. El había dicho a los que le seguían “Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.” La Escritura dice: “Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”
Los otros dos hombres subieron a las cruces porque eran malhechores que habían subvertido el orden social.
Uno de ellos mirando a Jesús desde la cruz que ocupaba le lanzó unas palabras de reto: “Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros” El día más importante de la humanidad ese malhechor que moría al lado de Jesús al lanzar esa expresión punzante estaba rechazando lo que Jesús estaba ofreciéndole a la humanidad. Su cruz se convirtió en la cruz que rechazaba la Cruz del Amor – la Cruz de Jesús.
El otro malhechor al escuchar la frase de reto le dijo a Jesús: “Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.” Jesús le respondió: “De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.” La Cruz del Amor – la Cruz de Jesús- transformó en un instante la cruz de ese malhechor en cruz que representa la posibilidad de restauración. El día que ese malhechor murió no fue tan solo el día más importante del mundo, sino que fue el día más importante para él –el día que descubrió el amor de Dios-.
Los hombres que eran ajusticiados en muerte de cruz abrían sus labios desde la cruz para injuriar a las autoridades gubernamentales y a las personas que se habían detenido para verles morir.
Jesús de Nazareth el día más importante de la humanidad –el día que subió a una Cruz abrió sus labios pero no para emitir palabras de injuria sino palabras de perdón, reconciliación, amor, y de una entrega confiada. Él pasó por el peso de la desesperación de la separación que produce llevar el pecado de los hombres. Sufrió en carne propia las necesidades físicas. El día más importante de la humanidad –el día que Jesús de Nazareth subió a una Cruz para morir por la humanidad– Él consumó la expresión perfecta del amor divino.

