No hay más que confiar
«Pues los que adoramos por medio del Espíritu de Dios somos los verdaderos circuncisos. Confiamos en lo que Cristo Jesús hizo por nosotros. No depositamos ninguna confianza en esfuerzos humanos» Filipenses 3:3 NTV*
La persona que quiere salvarse por sus propios “méritos”, esforzándose por hacer buenas obras, y que éstas supuestamente pongan a Dios en una posición en que “no tenga otra opción”, que admitirla en Su Reino, es la más tonta del mundo.
Muchas veces se nos ofrece el camino más fácil, pero nos queremos ir por el más difícil. Pasa más tiempo del que nos damos cuenta, y siempre tiene que ver con la ignorancia. Aún si se pudiera, requeriría un esfuerzo descomunal, y sorpresivamente un sufrimiento desgarrante.
¡Qué paradoja! ¡Salvarse es tan simple como confiar en Cristo! NO HAY QUE HACER NADA, que no sea depositar nuestra confianza en Él; ya Cristo hizo lo que había que hacer. Cristo hizo lo que yo nunca iba a lograr, por más que me esforzara.
Eso sí, una vez salvos, a imitar a Cristo… a comportarse como un seguidor fiel de Él.
12 Septiembre 2026
*Nueva Traducción Viviente

