No hay más en quien confiar
«Pues los que adoramos por medio del Espíritu de Dios somos los verdaderos circuncisos. Confiamos en lo que Cristo Jesús hizo por nosotros. No depositamos ninguna confianza en esfuerzos humanos» Filipenses 3:3 NTV*
Vuelvo y cargo: existen personas que son “como un ángel”, son buenísimas, están “llenas de luz”, nunca han hecho mal a nadie, ni lo harán mientras vivan, estar cerca de ellas llena de paz en medio de una aura de espiritualidad. Sin embargo, no verán el Rostro de Dios.
Esto no lo dice Marcos Andújar, esto lo dice la Escritura en muchísimos lugares, y de muchísimas maneras. Y ojalá no fuera así, ¿por qué no iba a yo a desear lo contrario?. Si fuera por mí, que Dios perdone a todo el mundo, yo sería el primer beneficiario.
Pero las cosas no funcionan así para Dios, para “asociarse” con Él, para tener comunión con Él, para poder ver Su Rostro, hay que ser perfectamente santo, en la más amplia y completa dimensión que eso implica.
Por eso Dios encomendó a Cristo la Misión de santificar a los que quieran estar con Él. Si la persona que mencionamos, que es “como un ángel” y “está llena de luz”, no viene a Cristo para ser realmente santo(a), eso para mí es sospechoso, y lamentablemente no verá a Dios.
11 Septiembre 2026

