Sabías que:
Muchos les gustan señalar con un dedo los pecados
de los demás entendiendo que son intachables sin
llegar a entender que el mayor pecado del mundo
es no reconocer que Cristo vino a esta humanidad
para darnos vida y librarnos de la muerte
dándonos la paz que solo Él puede dar.
Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo:
El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en
arrojar la piedra contra ella e inclinándose de nuevo
hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra. Pero ellos,
al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno
a uno, comenzando desde los más viejos hasta
los postreros; y quedó solo Jesús, y
la mujer que estaba en medio.
Juan 8:7-9
