Cuando la incertidumbre te invada, recuerda que
Dios está en la rueda del alfarero, usando
nuestros tiempos buenos y malos para
moldearnos hasta que seamos las personas
que Él quiere que seamos.
Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder
en su mano; y volvió y la hizo otra vasija,
según le pareció mejor hacerla.
Jeremía 18:4
