Dicen que se ofrecen
«Sin embargo, me alegraré aun si tengo que perder la vida derramándola como ofrenda líquida a Dios, así como el fiel servicio de ustedes también es una ofrenda a Dios. Y quiero que todos ustedes participen de esta alegría. Claro que sí, deberían alegrarse, y yo me gozaré con ustedes» Filipenses 2:17-18 NTV*
Para Pablo, que los filipenses “tuvieran la misma actitud que tuvo Cristo” (v.5-8); brillaren como luz en medio de esta generación (v.12); hicieran todo sin quejarse (v.14) y se aferraran a la Palabra De Dios, era motivo de tanto gozo, que estaba dispuesto a coronar esta gran bendición con el sacrificio de su propia vida como ofrenda a Dios.
Además, su amor por los filipenses se extendía hasta la ilusión de que ellos también experimentaran ese gozo.
Sacrificar la vida por el Señor, por el Evangelio, e incluso por el beneficio de los hermanos, es algo que muchos que se consideran cristianos dicen que harían si se presentara la ocasión. Pero a la primera ocasión, a la primera prueba, a la primera amenaza, se quedan mudos y se escurren por un lado. A la hora de la verdad, todo queda en palabras.
2 Septiembre 2026
*Nueva Traducción Viviente

