Yo reflexiono
«Pido también que entiendan bien el gran poder con que Dios nos ayuda en todo. El poder de Dios no tiene límites; con ese mismo poder Dios resucitó a Cristo y le dio un lugar en el cielo, a la derecha de su trono» Efesios 1:19-20
Este es el tipo de pasajes de Las Escrituras que me deja atónito, reflexivo, y con una “presión negativa” emocional, es decir, con una fuerte actitud de precaución, de indignidad a la hora de comentar cualquier cosa.
Paso mis ojos por el texto, leo una y otra vez, lo leo de atrá palante, trato de extraer su mensaje, su enseñanza, sus consecuencias, sus repercusiones; trato de visualizar el resultado de su cumplimiento en mi vida, su aplicación a mi situación actual.
Trato de ver cómo ajusto mi cosmovisión a esta maravillosa verdad, imagino el cambio de rumbo, la nueva vida resultante, la nueva y mejorada comunión con mi Señor que logro estando consciente de cómo Él actúa y los recursos que invierte para darme una mejor vida.
18 Abril 2026

