A dónde van los desacuerdos
«Ahora les ruego a Evodia y a Síntique, dado que pertenecen al Señor, que arreglen su desacuerdo. Y te pido a ti, mi fiel colaborador, que ayudes a esas dos mujeres, porque trabajaron mucho a mi lado para dar a conocer a otros la Buena Noticia. Trabajaron junto con Clemente y mis demás colaboradores, cuyos nombres están escritos en el libro de la vida»Filipenses 4:2-3 NTV*
Vamos a ver: Pablo era un hombre muy curtido en eso de desacuerdos. Entró en la Historia Del Cristianismo matando cristianos, todo por un desacuerdo. Y una vez llamado por el Señor para andar en sus caminos, en medio de la Misión que el Señor le encomendó, también tuvo un desacuerdo “no pequeño” con su compañero Bernabé.
Me voy más profundo: Pablo fue llamado por el Espíritu Santo a las misiones, junto con Bernabé. Ni siquiera fue una elección del liderazgo cristiano. Pero Pablo no lo pensó para dividirse de Bernabé. Se obstinó con que Marcos no debía ser miembro del equipo.
Imagino que las consecuencias que vinieron por esta actitud enseñaron a Pablo a arreglar los desacuerdos con los hermanos, a entender a dónde iba todo eso.
27 Septiembre 2026
*Nueva Traducción Viviente

