EL ADN DEL REINO
Serie: -La Vida del Reino-
Pastor Jorge L. Cintrón
Mensaje para ser presentada en el Pabellón de Oración de la Primera Iglesia Bautista de Cayey, Puerto Rico el 10 de agosto de 2025, 10:15am
Texto Bíblico: Mateo 5:1–12
El evangelista Juan en el prólogo de su Evangelio afirma sobre Jesús: “Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo. En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció. A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios”. (Juan 1:9-13)
Recibir a Cristo públicamente como Salvador y Señor provoca una transformación en la naturaleza de una persona. Antes de recibir a Cristo era una criatura de Dios. Después de recibir a Cristo es un Hijo de Dios. Los Hijos de Dios son engendrados por voluntad de Dios. Los Hijos de Dios tienen un ADN diferente al ADN de las criaturas de Dios.
El ADN, -ácido desoxirribonucleico-, es la molécula que contiene la información genética de un organismo. Es como un manual de instrucciones que determina cómo se desarrolla y funciona un ser vivo. El ADN es lo que determina cómo somos. El ADN que implanta Cristo en los Hijos de Dios produce unos estilos de conducta que los distinguen de las criaturas de Dios.
Implanta la humildad.
Los que forman parte del Reino son: los pobres de Espíritu, los que lloran, los mansos. Reconocen humildemente su necesidad de Dios. Son sensibles ante el pecado y el dolor del mundo. Renuncian al orgullo, confían en Dios para defenderlos.
El ADN del Reino provoca: hambre y sed de justicia, misericordia y limpieza de corazón. Desean lo correcto, no solo lo legal. Se identifican con el dolor ajeno y actúan. No viven con doblez.
Es un ADN que los lleva a responder con paz y firmeza. Son pacificadores: no solo evitan el conflicto, sino que provocan reconciliación. No negocian su fidelidad a Cristo, aunque sean perseguidos por causa de la justicia
Las bienaventuranzas que Jesús incluye en el Sermón del Monte puntualizan el ADN del Reino que marca a los Hijos de Dios.
- Bienaventurados los pobres en espíritu
- Bienaventurados los que lloran
- Bienaventurados los mansos
- Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia
- Bienaventurados los misericordiosos
- Bienaventurados los de limpio corazón
- Bienaventurados los pacificadores
- Bienaventurados los que padecen persecución
El Hijo de Dios es:
- Pobres en espíritu, percibe y admite la necesidad que tiene de Dios.
- Uno que llora. Es por arrepentimiento. Tristeza por el pecado.
- Manso, Espera quietamente ante Dios por su obrar
- Tiene hambre y sed de justicia. Clama por tener la justicia de Dios. Esa relación correcta con Dios
- Misericordioso. Al recibir la misericordia de Dios es misericordioso. Al ser perdonado; perdona
- De limpio corazón. El resultado del amor de Dios en él lo lleva anhelar la santidad
- Pacificador. Habiendo conocido el amor surge el deseo de llevar a otros al encuentro con Cristo
- Padece persecución. Sufre persecución por vivir como Cristo vivió
Al observar Las bienaventuranzas que Jesús incluye en el Sermón del Monte puntualizando el ADN del Reino que marca a los Hijos de Dios se puede notar una progresión definida en el desarrollo de ese carácter.
La persona comienza con su propio sentido de pecado.
Llegando finalmente a ser un hijo de Dios y los resultados que siguen entonces.
Jesús señala en Las bienaventuranzas del Sermón del Monte los resultados que produce el DN del Reino en los Hijos de Dios.
- De ellos es el reino de los cielos.
- Ellos recibirán consolación.
- Ellos recibirán la tierra por heredad.
- Ellos serán saciados.
- Ellos alcanzarán misericordia.
- Ellos verán a Dios.
- Ellos serán llamados hijos de Dios.
- De ellos es el galardón los cielos
¿Mi vida refleja el ADN de un Hijo de Dios? ¿Cuál de estas marcas del ADN es más desafiante para mí hoy? ¿Estoy dispuesto a ser diferente para pertenecer al reino?

