Amado Padre, tu eres el Dios que brinda el verdadero
gozo y sólo por medio de ti podemos sentir esa
paz que nada, ni nadie nos la puede quitar.
Ayúdame a permanecer firme en tus caminos
y a no tropezar, te lo pido en el nombre
de tu Hijo amado Jesús.

En tu presencia hay plenitud de gozo.
Delicias a tu diestra para siempre.
Salmos 16:11
