Los procesos difíciles también están en las manos de Dios
aunque no siempre entendamos el propósito de nuestras
pruebas, Cristo permanece fiel. Él utiliza cada proceso
para formar nuestro carácter, fortalecer nuestra fe y
acercarnos más a Su corazón.
Sabemos que Dios dispone todas las cosas para
el bien de quienes lo aman.
Romanos 8:28
