Señor, haga lo que hagas hoy, quiero asegurarme
de dedicar tiempo para alabarte, adorarte y amarte,
así como para amar a los demás. No quiero
desperdiciar este día; anhelo ser agradecido
por tu gran amor, por mi apreciada familia,
por mis queridos amigos y por tu
gran misericordia derramada en mi vida.
Este es el día que hizo el Señor;
nos gozaremos y alegraremos en él.
Salmos 118:24
