Dios misericordioso, danos una visión
de lo que quieres para nosotros,
y el valor para luchar
a diario por alcanzar esa visión.
Porque Yo conozco los planes que tengo
para ti, dice el Señor, Pensamientos
de bien y no de mal para darte
un futuro y una esperanza.
Jeremías 29:11
