
Saber que algo es bueno y no compartirlo es egoísmo, pero saber que algo es vital y no compartirlo es pecado.
En la Biblia en el evangelio de lucas, capítulo 11, verso 3, dice así, “Nadie enciende una lámpara y la pone en un lugar escondido, ni bajo un cajón, sino en alto, para que los que entran tengan luz”. (DHH)
Jesús les enseñaba a sus discípulos a ser luz, y les explicaba que, así como una luz en una habitación no se esconde, sino que se coloca en lo alto para que pueda alumbrar el salón, así mismo deberían ser ellos, al ser portadores de la bendición de Dios en sus vidas, esta no se podía esconder, sino que debería servir para que otros la reciban y vivan en luz y no oscuridad.
Los discípulos no estaban recibiendo el aprendizaje y el testimonio para ellos solamente, sino para compartirlo a todo ser humano, es igual hoy, tienes el testimonio de la vida de victoria que se evidencia al hacer de Jesús el centro de tu vida y debes compartirlo con todos los necesitados del mundo.
Dios quiere que vivas una vida de victoria en todos los aspectos, que empieza a dar frutos en la medida en que dependes de Él.
Sé con certeza, que tú tienes testimonio de algún favor recibido de Dios y que puede ser respuesta para alguien en necesidad, eso es ser luz, pues al compartir esa bendición recibida con el necesitado, le estarás mostrando que la voluntad de Dios es siempre buena, agradable y perfecta.
Hoy te invito para que seas luz, y le hables a alguien de las bendiciones recibidas, le cuentes lo bueno que ha sido el Señor contigo, y le digas que todo comenzó cuando hiciste de Jesús el centro de tu vida.
Si todos hacemos lo mismo, se encenderá una luz que iluminará tu vida, tu casa, tu barrio, tu ciudad, tu país y el mundo entero. Comienza con una pequeña llama que se extenderá causar un fuerte impacto en el mundo. ¡Únete, es vital hacerlo!
Oremos, “Amado Señor, gracias por enseñarnos a ser luz, a compartir el testimonio de tu favor y bendiciones con la gente en necesidad, ayúdanos a ser gestores de compartir la verdad del evangelio, y así transformar nuestro entorno, lo oramos en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo, “Nadie enciende una lámpara y la pone en un lugar escondido, ni bajo un cajón, sino en alto, para que los que entran tengan luz”. Lucas 11:3 (DHH)
Buen Dia
Juan C Quintero
BuenDiaTodosLosDias.com
