Un propósito serio
«Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios» Colosenses 1:9-10 RVR*
Por si acaso los colosenses pesaban que “lo sabían todo”, Pablo los ubica en la posición de acólitos de Cristo, de discípulos. Nunca es bueno para un cristiano creer que está completo en el conocimiento de Dios, ni creerse que ha alcanzado la plenitud de la sabiduría.
Pero ese conocimiento tiene un fin, que nuestras vidas sean “dignas del Señor”, lo cual es algo serio, si lo meditamos bien. Una vida “digna del Señor” es la que lleva fruto y produce toda buena obra, tal como es la Naturaleza de Dios, que abunda en toda cosa buena; y que se mantiene constante en la búsqueda de más y más conocimiento de Él.
19 Octubre 2026
*Reyna-Valera Revisada 1960

