Corriendo hacia Occidente
«Esa misma Buena Noticia [Evangelio] que llegó a ustedes ahora corre por todo el mundo. Da fruto en todas partes mediante el cambio de vida que produce, así como les cambió la vida a ustedes desde el día que oyeron y entendieron por primera vez la verdad de la maravillosa gracia de Dios» Colosenses 1:6 NTV*
Lo que está sucediendo aquí, lo que está describiendo Pablo, es el cumplimiento de las profecías registradas en el Antiguo Testamento, sobre que la Salvación que el Señor tenía planeada no era exclusivamente para los hebreos, sino para todo el mundo.
Y el hecho de que este cumplimiento de tales profecías no se pudieran interpretar (…) como que llegaba “a todo el mundo donde estuvieran los judíos”, se demostraba en el hecho, en la simple realidad, de que los colosenses no eran judíos.
Imagino la escena: los colosenses reunidos en su iglesia, Epafras, su pastor, leyendo una Carta enviada por un “apóstol de Jesucristo”, que no los conocía personalmente, pero que había “oído de su fe y de su amor por los santos”, y que oraba por ellos. En esa Carta se confirmaba que ciertamente la Salvación estaba “corriendo al Oeste”, partiendo de Jerusalén; específicamente de la Cruz.
17 Octubre 2026
*Nueva Traducción Viviente

