
En un mundo lleno de críticas y juicios rápidos, el amor bíblico es extraño para muchos, pero poderoso en su resultado.
No hago referencia a un sentimiento pasajero, sino a una decisión activa de perdonar, entender a los demás y bendecirlos, incluso cuando lo que hicieron nos duela o nos hayan hecho daño.
En la Biblia, en la primera carta de Pedro, capítulo 4, verso 8, dice: “Amémonos unos a otros con amor puro y sincero, porque el amor perdona muchos pecados” (NTV).
Jesús es la máxima expresión de amor, él nos enseña a que, si alguien te golpea en una mejilla, tú debes ponerle la otra (Lucas 6:29), pero quien también sin haber pecado entregó su vida por nosotros para que tuviéramos restauración, perdón de los pecados y vida eterna.
Cuando amamos así, reflejamos el corazón de Jesús
Este amor no ignora la herida, pero elige la gracia, sanando relaciones y glorificando a Dios.
Te invito para que hagas dos cosas, primero perdona a quienes te han hecho algún daño, pero también busca a alguien que necesite recibir amor y paz en su vida en estos tiempos.
Tal vez puedas enviar un mensaje de aliento por texto, orar por él o ella, y tal vez simplemente regálales una sonrisa.
Porque “Los pequeños actos de amor pueden producir grandes transformaciones”.
Ama y déjate amar
Oremos: “Amado Señor, decido perdonar a quienes me han hecho daño, arranco del corazón toda amargura y dolor y decido dejarlo en Tus manos. Te pido que me ayudes a amar como tú amas. Que mi ser refleje tu paciencia y perdón sanando lo que está roto, esto lo oro en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículo: “Amémonos unos a otros con amor puro y sincero, porque el amor perdona muchos pecados” 1 Pedro 4:8 (NTV).
Buen Dia
Juan C Quintero
BuenDiaTodosLosDias.com
