
«Todos vivíamos así en el pasado, siguiendo los deseos de nuestras pasiones y la inclinación de nuestra naturaleza pecaminosa. Por nuestra propia naturaleza, éramos objeto del enojo de Dios igual que todos los demás» Efesios 2:3
Otro texto incómodo, otra píldora amarga de tragar. La lejanía de Dios en la que se encuentran muchas personas, resulta en una consciencia inexistente o atrofiada sobre las repercusiones de no estar alineado con Dios.
Dicho de otro modo, cuando yo no estaba en Cristo, debido a mi falta de conocimiento por un lado, y mi enfoque en las cosas terrenales y/o carnales, mi vida giraba en torno al pecado; y esto para mí era “natural”, trivial y cotidiano, sin que yo me percatara de qué estaba pensando Dios sobre mi conducta, y cuáles eran Sus Planes para dar respuesta a mi comportamiento.
O sea, para mí todo estaba “normal”, pero en el Cielo se estaba preparando una respuesta durísima, aparte de los tropezones que iba dando en el camino.
26 Abril 2026
