Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios.
Rut 1:16 versión RVR1960
Reflexión
Luego de que murieran su esposo e hijos, Noemí quedó sola con sus dos nueras, solas las tres en medio de la indigencia. Por consejo su suegra a las jóvenes una de ellas vuelve con sus parientes pero la otra se queda con ella negándose a abandonarla.
Por las palabras de Rut hacia su suegra podemos percibir en Noemí a una mujer desprendida que prefería seguir sola en su vejez para que aquellas mujeres aún jóvenes pudiesen tener la oportunidad de vivir mejor con sus parientes e incluso volver a casarse. Pero Rut había aprendido a amar al Dios de Noemí y al quedarse con ella también se quedó con Él. Y Dios no las olvidó.
Aquí vemos de manifiesto de parte de ambas, la gratitud, la verdadera amistad y el afecto desinteresado que solo viene de un corazón que ha conocido a Jehová. Decidieron enfrentar juntas un futuro incierto, pero que Dios si conocía, les tenía un plan perfecto y lo hizo realidad!
Oración
Señor, enséñame a amar con el mismo amor que tu me amas. Amén
Por: Liecel Franco
Para elversiculodeldia.com

