Y que vuestro adorno no sea externo: peinados ostentosos, joyas de oro o vestidos lujosos, sino que sea el yo interno, con el adorno incorruptible de un espíritu tierno y sereno, lo cual es precioso delante de Dios.
1 Pedro 3:3-4 Versión LBLA
Reflexión
El andar cuidadosamente adornadas y con un atuendo graciosamente combinado es parte esencial de nuestra femineidad. Podemos incluso decir que esto Dios lo aprueba, pues dice Proverbios 1:9 que la instrucción del padre y la enseñanza de la madre son guirnalda de gracia para nuestra cabeza, y collares para nuestro cuello. Es decir que el adorno es algo apropiado y agradable.
Pero Dios ve el corazón más que todas las cosas, y por eso nos exhorta a que nuestro mejor adorno sea el Yo interno, el cual tiene un valor precioso delante de Él; que andemos adornadas con un un espíritu tierno y sereno el cual tendrá la repercusión en la eternidad.
Otro punto muy importante es que debemos dar gloria y honra a Dios con nuestro modo de vestir, pues nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo. En este sentido tanto mujeres como hombres debemos procurar vestir de forma modesta y sin exhibicionismo.
Oración
Señor, pon en mi el adorno interno que te agrada, que puedas encontrar en mi interior el mejor adorno incorruptible de un corazón agradable a ti. Amén
Por: Liecel Franco

