Entonces vino el Señor y se detuvo, y llamó como en las otras ocasiones: ¡Samuel, Samuel! Y Samuel respondió: Habla, que tu siervo escucha.
1 Samuel 3:10
Reflexión
El sacerdote Elí le indicó al joven Samuel lo que debía responder si escuchaba nuevamente que le llamaban por su nombre en medio de la noche cuando ya ambos se habían ido a dormir. Sabía que era Dios quien le llamaba y por eso le instruyó en lo que debía responder.
A veces creemos que somos los indicados para una u otra tarea, sin embargo Dios sabe a quien elige y capacita. Como siervos de Dios es nuestra misión instruir a los más jóvenes, a aquellos que serán nuestro relevo, sirviendo desde la posición que nos haya tocado, y hacerlo desde el amor, mostrándole a los mas jóvenes aquello que es correcto a los ojos de Dios.
El llamado de Dios se repetirá hasta que respondamos a su gracia y se haga su voluntad divina. Nos llamará hasta que respondamos como Samuel “habla que tu siervo escucha”.
Oración
Señor enséñame a ser humilde como como cristo y a enseñar en amor como El lo hace. Amén

