
Me doy cuenta de que a menudo la pobreza es más que la falta de dinero, es el resultado de una mentalidad limitante.
Dios nos ha creado con la capacidad para generar ideas, para ser altamente productivos y para vivir sin que nos falte nada.
En la Biblia, en el libro de Deuteronomio, capítulo 28, verso 12, dice: “El Señor abrirá los cielos, su generoso tesoro, para derramar a su debido tiempo la lluvia sobre la tierra y para bendecir todo el trabajo de tus manos. Tú prestarás a muchas naciones, pero no tomarás prestado de nadie” (NVI)
Dios con sus hijos es a su vez bondadoso y generoso para cada área de la vida.
Como hijos, somos herederos de una herencia divina de bendición y provisión.
Cuando trabajas con integridad y alineas tus esfuerzos con los principios de Dios, tales como orar, leer la Biblia, ser obediente a Su Palabra, diezmar y ofrendar, ser generosos con los necesitados, así se activa una economía sobrenatural que trasciende la escasez terrenal.
Los distractores de la bendición, tales como el temor, la influencia negativa y de pobreza del mundo y las falsas creencias generacionales, son un obstáculo al fluir de la provisión de Dios.
No estoy haciendo referencia a una doctrina de prosperidad, sino a la revelación de la verdad contenida en la Palabra de Dios que te hace vivir confiado en la provisión generosa de Dios.
Así mismo, debes saber que tu valor no se mide por el saldo de tu cuenta bancaria, ni por la cantidad de bienes materiales que poseas, sino por la riqueza de la gracia de Dios en tu vida.
Te motivo para que te mantengas firme en la fe, a que trabajes con responsabilidad y diligencia y a que esperes que el favor de Dios descienda como lluvia sobre tu vida.
Oremos: “Amado Señor, rechazo el espíritu de escasez y abrazo Tu promesa de abundancia. Oro para que abras las ventanas de los cielos sobre mi vida y que bendigas la obra de mis manos. Concédeme la sabiduría para administrar los recursos y el corazón necesario para ser de bendición para muchos, prometo serte fiel en todo lo que me pides, lo oro en el nombre de Jesús, Amén”.
Versículo: “El Señor abrirá los cielos, su generoso tesoro, para derramar a su debido tiempo la lluvia sobre la tierra y para bendecir todo el trabajo de tus manos. Tú prestarás a muchas naciones, pero no tomarás prestado de nadie” Deuteronomio 28:12 (NVI)
Buen Día
Juan C Quintero
Buendiatodoslosdias.com
