
El progreso en cualquier área de la vida se vuelve más fácil cuando aprendemos de las vidas de los triunfadores y de las personas que vivieron antes que nosotros.
En la Biblia podemos encontrar a los grandes héroes de la fe de quienes podemos aprender poderosas lecciones para nuestra vida, de tal forma que la conocerlos se reciba la revelación que necesitamos para el momento particular en el que estamos viviendo; pero para lograrlo hay que leer la Palabra de Dios y orar por discernimiento.
Comparo la capacidad visualizar mejor las cosas de la vida con una persona que está en un edificio, quien, estando en el primer piso tendrá una visión de un solo plano, y las decisiones que tome serán las que estén acorde con esa corta visión.
Pero si sube al tercer piso, podrá observar con más detalles y mayor profundidad que lo que pudo observar en el primer nivel, así tendrá una visión mayor y la capacidad proyectarse mejor y así tomar mejores decisiones.
Finalmente, si esta misma persona se sube al piso 25 podrá tener una visión muchísimo más completa de todo el panorama, porque ya pasó por el primer plano y aprendió de esa visión, luego, pudo percibir lo que ocurría viéndolo con la visión que le dio el tercer piso, pero ahora puede apreciar la gran profundidad que le da tener una visión desde las alturas.
Esta altura, aplicada al tema espiritual, se alcanza cuando el cristiano se sumerge en la profundidad de la Palabra de Dios. Es decir, que será como estar en las mayores alturas al poder recibir más y mejor revelación de su contenido.
En la carta de Pablo a los Filipenses, capitulo 4, verso 9 este apóstol les dijo lo siguiente “Pongan en práctica lo que de mí han aprendido, recibido y oído, y lo que han visto en mí, y el Dios de paz estará con ustedes”. (NVI)
Los héroes de la fe son hombres y mujeres que nos quieren transmitir su experiencia, tal y como Pablo lo anuncia en el verso anterior, porque la Palabra de Dios es para aprenderla, recibirla, y aplicarla, así la vida será agradable al Señor y podemos decir que vamos por el camino que el Señor ha determinado.
Te pregunto ¿de que tamaño es tu visión de las cosas de Dios?, ¿es superficial o has comenzado a entrar en la profundidad de la revelación para crecer y avanzar a mayores alturas en tu fe?
Oro para que decidas aprender más y profundizar en el conocimiento del Señor por medio de la oración, la alabanza y la lectura de la Palabra de Dios, pidiéndole al Espíritu Santo que te ayude a crecer en tu conocimiento de Cristo.
Oremos “Amado Padre Celestial, reconozco que en ti esta toda la sabiduría, que eres el Dios que todo lo puede. También reconozco que soy muy pequeño para conocer la profundidad y la magnitud de tus obras, por lo tanto, te pido que me instruyas y que al leer la Biblia pueda, con la ayuda del Espíritu Santo recibir el entendimiento que necesito para entrar en las “aguas profundas” de tu revelación, lo pido en el Nombre de Jesús, Amén”
Buen Dia
Juan C Quintero
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