FIRMES EN LA ORACIÓN
Pastor Jorge L. Cintrón
“Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. ….. orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos.” Efesios 6:10-13,18
Pablo de una forma maravillosa exhorta a los creyentes de Éfeso a ponerse toda la armadura de Dios para que puedan estar firmes contra las asechanzas del diablo. (Efesios 6:11) Al finalizar de presentar esa hermosa enseñanza afirma: “Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos” (Efesios 6:18)
Al estar Pablo argumentando en la primera carta a los corintios sobre la importancia de la resurrección corporal para los creyentes, aparentemente, hace referencia a una impactante experiencia que vivió en Éfeso. “Si como hombre batallé en Éfeso contra fieras, ¿que me aprovecha? Si los muertos no resucitan, comamos y bebamos, porque mañana moriremos” (I Corintios 15:32)
La información histórica que conocemos de Pablo no indica que él haya sido expuesto en algún momento a la experiencia del martirio enfrentando fieras. Algunos estudiosos señalan que al ser Pablo ciudadano romano no era posible que fuese expuesto a este tipo de martirio. ¿A qué se estaba refiriendo Pablo al expresar “Si como hombre batallé en Éfeso contra fieras, ¿que me aprovecha? Pablo, probablemente, se estaba refiriendo a la experiencia que tuvo cuando vivía en Éfeso y se convocó una asamblea de pueblo a instancias de Demetrio, el que hacía de plata templecillos de Diana. La asamblea finalizó cuando el escribano que dirigía la misma le dijo a la multitud: “Peligro hay de que seamos acusados de sedición por esto de hoy, no habiendo ninguna causa por la cual podamos dar razón de este curso”
Esa asamblea fue una tumultuosa. El relato bíblico señala que Gayo y Aristaco, compañeros de Pablo, fueron arrebatados al teatro. Cuando un creyente llamado Alejandro trató de dirigirse a la asamblea; la multitud comenzó a gritar por más de dos horas “¡Grande es Diana de los Efesios!” Los discípulos y las autoridades de la ciudad no permitieron que Pablo se presentase delante de la asamblea por temor de lo que podría pasar.
Cuando Pablo le escribe a la Iglesia de Éfeso; “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.” (Efesios 6:12); tiene una conciencia muy clara de lo que les está indicando. Pablo había enfrentado el principado de Diana, que está sobre la ciudad de Éfeso
Diana era una de las diosas más famosas de Asia Menor. Su templo se encontraba en la ciudad de Éfeso. Era la diosa de la fertilidad. Había en su templo cientos de sacerdotisas que funcionaban como prostitutas sagradas. Su templo era considerado lugar de asilo para los criminales. Cualquier criminal que conseguía entrar al templo podía considerarse seguro. Diana de los efesios, gracias al sincretismo de la época, se parecía mucho a la diosa Astoret. Los pueblos cercanos a Israel adoraban a esta diosa. La misma era identificada con la luna. Bíblicamente es conocida como la Reina del Cielo (Jeremías 7:18; 44:17–29)
Cuando Pablo le escribe a la Iglesia de Éfeso; “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.” (Efesios 6:12); esta puntualizando que las dificultades para vivir una vida cristiana adecuada son producto de las artimañas del Diablo. Este en muchas ocasiones utiliza personas que hacen más difícil la vida cristiana. El Diablo es quien está detrás de todas esas luchas
La visión que tiene Pablo de la vida cristiana es una de batalla
Pablo presenta cual es el enemigo; el Diablo y su ejército. El ejército del Diablo está organizado por niveles; principados, potestades, gobernadores de las tinieblas de este siglo, huestes espirituales de maldad
Principados; la palabra principado procede de la palabra príncipe. Un príncipe es alguien que tiene autoridad sobre un territorio. La llamada cartografía espiritual demuestra que hay miembros del ejército del Diablo que tienen autoridad sobre áreas geográficas específicas. La Biblia presenta ejemplos sobre principados. Diana es el principado sobre Éfeso (Hechos 19:23-41). El libro de Daniel presenta los principados sobre Persia (Daniel 10:13) y sobre Grecia (Daniel 10:20)
Potestades; la palabra potestades procede de la palabra poder. Son miembros del ejército de Satanás a los cuales se les ha concedido poder para provocar ciertas conductas desagradables a Dios. Algunos ejemplos de conductas provocadas por potestades son; alcoholismo, conductas sexuales desviadas y adicciones a substancias controladas
Gobernadores de las tinieblas de este siglo. Son los miembros de ejército de Satanás que tratan de controlar a aquellas personas e instituciones que toman decisiones. Su tarea es que esas decisiones sean tomadas de forma contraria a la voluntad de Dios
Las huestes espirituales de maldad son los que comúnmente se llaman demonios
Pablo de una forma maravillosa exhorta a los creyentes de Éfeso a ponerse toda la armadura de Dios para que puedan estar firmes contra las asechanzas del diablo. (Efesios 6:11). Al finalizar de presentar esa hermosa enseñanza afirma: “Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos” (Efesios 6:18)
A través de las enseñanzas de Jesús los cristianos son exhortados a orar.
“Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.” (Marcos 11:24)
“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.” (Juan 15:7 3)
“En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará. Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.” (Juan 16:23,24)
La Biblia da indicaciones para que el creyente en Cristo Jesús tenga una vida victoriosa. Presenta esta advertencia: “Para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones” (2 Corintios 2:11).
“Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo” (I Tesalonicenses 5:23).
“Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido: porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo” (1 Juan 4:4)
Los creyentes en Cristo Jesús deben estar firmes en la oración. Deben de apasionarse por la oración. La única forma de tener una vida victoriosa es a través de la oración

