«No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho» Filipenses 4:6 NTV*
Pasa muchas veces, que cuando estamos orando al Señor por nuestras situaciones, “derramando peticiones” a borbotones, de repente nos damos cuenta que el Señor ya nos ha dado mucho, incluso mucho más de lo que merecemos.
Entonces, la oración se vuelve acción de gracias. Uno hasta siente vergüenza de ser tan pedilón, mientras olvida todo lo que Él ha hecho por nosotros. ¡Uno hasta se olvida de lo que estaba pidiendo!.
Ahora, esto de no preocuparse por nada, no es para todos los cristianos, es para los que perseveran en la oración en todo tiempo. Es para los que frecuentan la Presencia de Dios. Son bienaventurados.
30 Septiembre 2026
*Nueva Traducción Viviente

