
«Mediante Cristo Jesús, Dios bendijo a los gentiles con la misma bendición que le prometió a Abraham, a fin de que los creyentes pudiéramos recibir por medio de la fe al Espíritu Santo prometido» Gálatas 3:14
Esto es lo que los teólogos llaman una “inclusión”. Comenzó en el versículo 2 con la pregunta a los “tontos” gálatas de cómo recibieron el Espíritu Santo, y termina aquí con esta maravillosa conclusión: que fue por medio de Cristo, y conforme a una promesa a Abraham (que no era judío, sino caldeo) que se extendía a “todas las naciones”.
Los farsantes manipuladores cuyo propósito era desviar a los gálatas, eran judíos que se creían (como pasa hoy con muchas personas a quienes les han lavado el cerebro, ¡incluso sin ser judíos!) que la promesa era “exclusivamente” para ellos.
Pues no, esto está clarísimo en las Escrituras, a través del Antiguo Testamento, y confirmado sin lugar a dudas en el Nuevo Testamento.
27 Enero 2026

