
«Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios» Efesios 2:19
Okay, no quiero saturar a nadie, pero una vez más, lo que se ve aquí, lo que se infiere, lo que se concluye, es que ha habido una reunificación, una integración, una unión de un pueblo (los no judíos, o “gentiles”) y el remanente fiel de los judíos que recibieron a Cristo, en UN SOLO PUEBLO.
Desde el Antiguo Testamento, profetas como Isaías (2:2-3; 11:10; 42:1; 49:6; 56:6-7; 60:3; 66:18); Jeremías (3:17; 16:19); Ezequiel (36:23; 47:22-23); Miqueas 4:1-2; Sofonías 3:9; Zacarías (2:11; 8:22-23); Malaquías 1:11; Amós 9:11-12; y hasta Moisés en Génesis 12:3 y Deuteronomio 32:43, La Escritura se observa a “todas las naciones” REUNIFICÁNDOSE con los judíos en UN SOLO PUEBLO.
Y para requintar, el mismo Cristo dijo “Habrá un rebaño y un Pastor” (Juan 10:16). Y lo que Él diga es lo que va.
17 Mayo 2026
PD. Algunos dirán “no puedes decir “reunificándose”, sino “unificándose” porque los gentiles no eran pueblo de Dios. Pero yo digo que ninguno de los Padres de la Fe antes de Jacob eran hebreos, Abraham era caldeo (es decir, iraquí), y todos antes de él (Noé, Enoc, etc.) ninguno era judío.

