«Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva» Filipenses 1:6 NTV*
Siempre que uno cae en la consciencia, en la certeza de que algo bueno ocurrirá, el corazón se nos llena de alegría, de gozo. Uno comienza a disfrutar por adelantado de algo que ocurrirá en el futuro.
Se llama esperanza, y es uno de los regalos más reconfortantes y a la vez enigmáticos. La esperanza se basa en la fe, en la confianza de que sucederá lo que esperamos.
El Señor, no solo es Dios Todopoderoso, es el más genial y conspicuo estratega jamás observado. Planea a largo plazo (como ahora han descubierto los gurús de la estrategia), se toma todo el tiempo que sea necesario; tiene a Su equipo bien organizado y estructurado, y cada tarea asignada. Anticipa con exactitud nanométrica los movimientos de los demás implicados. Y lo más importante: siempre triunfa, siempre logra Sus objetivos.
Eso me da esperanza, eso me da gozo.
4 Agosto 2026
* Nueva Traducción Viviente

