
Con frecuencia, las personas dejan de hacer algo a sabiendas de que tienen que hacerlo.
En verdad, en cualquier área en la que se quiera tener éxito, se requiere de un compromiso consigo mismo de ser autodeterminado para alcanzar las metas propuestas.
Es decir, que no vas a necesitar de alguien más que te diga lo que tienes que hacer, cuando sabes que hay que hacerlo.
Me llama la atención lo que dice la Biblia en Proverbios, capítulo 6, versos 6 al 8, que dice: “Perezoso, mira a las hormigas; fíjate en sus caminos, y ponte a pensar. Ellas no tienen quien las mande, ni quien les dé órdenes ni las gobierne. Preparan su comida en el verano, y en el tiempo de la siega recogen su comida”. (RVC)
Quizás la hormiga lo haga por instinto natural, pero la verdad es que la comparación es poderosa, porque es una invitación a reflexionar sobre la manera en la que respondemos ante los compromisos de la vida.
Los cristianos sabemos que necesitamos pasar tiempo con Jesús, en oración y lectura de la Palabra, pero muchos no lo hacen, tal vez esperando que alguien les diga que lo tienen que hacer.
La Palabra de Dios es tan valiosa que no debería existir ningún tipo de demora en leerla y en meditar en ella.
Hoy te motivo para que le des prioridad a las cosas de Dios, que no solo declares que el Señor es el primero en tu vida, sino que lo experimentes con acciones que demuestren que tus palabras son reales.
Esto aplica para toda práctica espiritual cristiana, desde la oración, el congregarnos, el servir a los demás, pasando por el proceso de discipularnos, y muchas otras más, para acercar el corazón al de Dios y así ser un reflejo de Su Gloria.
Escucha esto con tu corazón dispuesto, “Es hora de asumir la responsabilidad de ti mismo y actuar en la obediencia a lo que el Señor te pide, sin que nadie te diga que lo tienes que hacer, al igual que lo hace la hormiga”.
Oremos: “Amado Señor, reconozco que me he descuidado en mi relación contigo, te pido que me fortalezcas interiormente, que avives mi corazón para buscarte como nunca antes lo había hecho, que pueda ser autodeterminado en tus cosas para no necesitar que nadie me las recuerde. Decido hoy no descuidar tus cosas; lo creo y declaro en el Nombre de Jesús. Amén”
Versículo: “Perezoso, mira a las hormigas; fíjate en sus caminos, y ponte a pensar. Ellas no tienen quien las mande, ni quien les dé órdenes ni las gobierne. Preparan su comida en el verano, y en el tiempo de la siega recogen su comida”. Proverbios 6:6-8 (RVC)
Buen Dia
Juan C Quintero
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