
«Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él» Efesios 1:4
Bueno, aquí se armó, “se lió feo” como dicen los españoles. Para mí esto es lamentable, porque esta gran noticia de que el Señor se complació en que yo, Marcos Andújar, fuera inscrito en el Libro De La Vida, antes de incluso crear el mundo, es tan impactante como difícil de entender.
Marcos no había nacido, Marcos no había hecho nada bueno para merecer salvación, cuando Dios decidió que sería salvo. Por otro lado, lo que Dios sí sabía, con pleno y perfecto conocimiento, era que Marcos iba a pecar, en ocasiones “a lo grande” (lo digo con toda la vergüenza que esto conlleva), y que por tanto, merecería perdición eterna.
La pregunta que complica todo, y que viene provocando fuertes peleas desde el Siglo V (no fue Calvino en el Siglo XVI que inició esta discusión), es ¿y por qué a Marcos sí, y a fulano(a), que se ha portado mucho mejor que él toda su vida no?.
Si Dios es Juez Justo, Su Decisión es justa también. Y esto es así, lo entendamos o no.
4 Abril 2026
