
«El que es instruido en el mensaje de Dios debe compartir con su maestro todo lo bueno que recibe» Gálatas 6:6
A mí no me cabe en la cabeza, que un cristiano no sea agradecido con sus pastores, al punto de llegar a la mezquindad de escamotearle su sustento (no digo yo, “todo lo bueno” que pueda devolverle). No sólo por la dedicación de estos a las necesidades espirituales de los creyentes, sino por la invaluable importancia de estas para el hombre.
Sobre todo, ser instruido en la Palabra De Dios.
La instrucción, la educación, la formación, son lo más valioso que alguien pueda recibir de otro. Es el tipo de bien que no puede perderse. Podemos perderlo todo, pero la instrucción nunca. Ni siquiera pueden arrebatárnosla.
22 Marzo 2026

