
Los problemas son parte de la experiencia humana, y aunque podemos minimizarlos viviendo sabia y rectamente, hay una mejor manera de manejar nuestra atención, “tomando conciencia de cuán presente está nuestro Dios en todo momento, pero especialmente en tiempos de dificultades, dolor, adversidad o lucha”.
Nuestro Señor nos ha dado una gran invitación en Biblia, se encuentra en la carta a los Efesios, capitulo 5, verso 1 que dice “Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados” (RVR60)
Creo que ser imitadores tiene mucho que ver con buscar oportunidades para ayudar a otros en sus momentos de dificultad, y que en gran cantidad de las veces significa solamente estar “presentes” cuando las personas que nos rodean están pasando por momentos duros en sus vidas.
Como servidores en el Reino de Dios, él quiere que vayamos y seamos Sus ayudantes en este mundo.
Así que Tú y yo calificamos para ser esos ayudantes; lo que significa es que , debemos dejar de ver solo nuestros propios problemas y aprender a mirar, escuchar y apoyar a los demás en su luchas y dificultades.
Hoy quizás muchos en tu familia, tus vecinos, compañeros de trabajo, las familias de la iglesia o los conocidos están luchando contra algo.
Por lo tanto, deja a un lado tu vida de ensimismamiento y toma en serio las increíbles asignaciones que Dios tiene para que seas de ayuda para aquellos en tiempos de problemas.
Te puedes preguntar, ¿Y cómo lo hago?; primero que todo sensibilizando tu corazón, teniendo una relación diaria con el Señor, pídele que puedas escuchar más, y que abras más los ojos para que puedas percibir la necesidad en los demás.
Por ejemplo, puedes, ayudar a alguien con una tarea, o puedes enviar un mensaje de texto, una tarjeta o un correo electrónico con palabras de ánimo, tal vez puedes comprar alimentos y entregárselos a alguien en necesidad; también podrías darle una nueva oportunidad a alguien que te falló en el pasado, o instruir a alguien en algún tema; o puedes ir y ayudar en un centro para ancianos, en un hospital o en un refugio para desamparados… en resumen, puedes ser altamente útil al servicio del Señor ayudando a los demás
Esto es ser Cristianos que viven para servirle al Señor y a los demás.
Oremos “Amado Padre, quiero ser como Tú en la forma en que veo y respondo ante las necesidades de los demás. Ayúdame a apartar los ojos de mis propias luchas y dificultades para ver quién más está luchando a mi alrededor y que hoy está pasando por problemas. Muéstrame cómo puedo ser un digno representante tuyo para ellos. Quiero estar más presente y consciente de las situaciones de los demás para servir y extenderles ayuda, pero todo para darte la Gloria a Ti mi Señor, lo pido en el Nombre de Jesús, Amén”.
Buen dia
Juan C Quintero
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