
La desobediencia es la negativa a cumplir las órdenes de la autoridad o de las normas.
Toda desobediencia tiene una consecuencia.
En nuestra condición de hijos de Dios, la obediencia es una acción personal que tiene un impacto poderoso en nuestra vida.
En la Biblia, en el evangelio de Lucas, capítulo 5, verso 5, dice que: “Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red” (RVR60).
A veces, lo que Dios te pide desafía completamente la lógica y la experiencia humana. Pedro era un pescador experto y estaba cansado tras una noche entera de fracasos, pero decidió someter su conocimiento y experiencia a la autoridad de la voz de Jesús.
Es igual hoy en día; la obediencia no es una opción para el cristiano, sino el camino hacia la bendición de Dios.
Cuando se obedece sin dudar a la voz de Dios, se cambia una larga noche de frustración por un amanecer de bendiciones sobrenaturales.
Cuando dices, tal y como Pedro lo dijo: “Más en tu palabra lo haré”, estás decidiendo que el poder de Dios sea el que opere en todas tus circunstancias y dificultades.
Con tu obediencia en fe vas a ver avance como nunca lo habías visto en tu vida.
Te pregunto: ¿Qué te ha pedido Dios que hagas y lo has postergado por temor o cansancio?
No lo pienses más; da el paso de obediencia hoy mismo y prepárate para ver cómo el milagro esperado de Dios llega sin que lo puedas comprender con tu mente natural.
Oremos: “Amado Señor, desde hoy rindo mi mente, mi experiencia y mis planes a tu divina voluntad. Enséñame a obedecer sin dudar cuando hables a mi corazón, que siempre pueda confiar en tu Palabra sin dudar; esto lo oro en el Nombre de Jesús. Amén”.
Versículo: “Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red” Lucas 5:5 (RVR60).
Buen Día
Juan C Quintero
Buendiatodoslosdias.com
