Reforzando lo sabido
«Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él» Colosenses 1:21-22 RVR*
Para el cristiano, cada enseñanza de la Escritura, es como cuando la luz del día va aumentando desde la mañana, o como cuando uno gradúa el lente de una cámara hasta que las cosas se ven nítidas.
Los colosenses, al leer esta Carta de Pablo, eran cristianos que debían saber de forma básica o elemental esto que está explicando Pablo aquí. Pero si el Espíritu lo reafirma es para que su comprensión de cómo fueron salvados sea reforzada y perfeccionada.
Por otro lado, como bien tienen establecido los psicólogos, el que no reconoce, o más específicamente, el que ni siquiera tiene consciencia de su problema, no podrá salir de él. Los colosenses debían estar bien claros de cuál era su condición antes de Dios, y cómo era el Camino hacia el futuro.
4 Noviembre 2026
*Reyna-Valera Revisada 1960

