
¿Alguna vez te has sentido frustrado(a)? ¿Cómo si no fueras lo suficientemente capaz? ¿Cómo si tus debilidades fueran demasiado grandes, que te has sentido fracasado(a) y desilusionado(a) con la vida?
Quiero que sepas esto que te levantará el ánimo y afirmará tu fe; Dios no está buscando personas perfectas, tampoco al más fuerte, ni al más inteligente o al más capaz, él en cambio está buscando personas con un corazón volcado hacia Él y que estén dispuestas a decirle “Señor, no puedo hacer esto por mí mismo(a), pero confío en que Tú lo puedes hacer por mí”.
En la Biblia, en la segunda carta a los Corintios, capítulo 12, verso 9, Pablo expresa esto: “Pero él me dijo: «Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad». Por lo tanto, gustosamente presumiré más bien de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de Cristo”. (NVI)
¡Qué promesa tan poderosa!
Porque vivimos en un mundo que espera que la gente esconda sus debilidades, y que por el contrario demos la sensación de ser fuertes, pero Dios dice algo completamente diferente.
Él nos dice: “Traigan sus debilidades, así recibirán fuerza cuando mi poder obre en ti”.
Muchos de los desafíos de la vida parecen ser demasiado grandes para nosotros. Pero hoy es el día para que puedas encontrar libertad en esta verdad: “la fuerza de Dios resplandece cuando pasamos por los momentos más débiles”.
Cuando dejamos de tratar de ser fuertes en nuestra propia fuerza y comenzamos a confiar en la Suya, sucede algo asombroso.
Descubrimos que su gracia es realmente suficiente, y que como se lo prometió a Pablo, Su poder realmente se perfecciona en nuestras debilidades.
Tómate un momento para meditar en las áreas en las que te sientes más débil, y en lugar de verlas como limitaciones, comienza a verlas como oportunidades para que el poder de Dios se manifieste trayéndote respuesta, sabiduría y fuerzas nuevas.
Oremos, “Amado Señor, gracias porque no tengo que ser perfecto, ni tenerlo todo bajo control. Gracias porque Tu fuerza se perfecciona en mi debilidad. Ayúdame a dejar de esforzarme en mi propia inteligencia y fuerza, para comenzar a descansar en Ti, lo oro en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículo, “pero él me dijo: «Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad». Por lo tanto, gustosamente presumiré más bien de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de Cristo”. 2 Corintios 12:9 (NVI)
Buen Día
Juan C Quintero
Buendiatodoslosdias.com
