
Muchos quisieran que Dios les respondiera a sus oraciones de manera inmediata; pero la realidad es que no es así.
Lo real en el Señor es que Él será fiel a Sus promesas, pero nos entrega una fecha para la realización para su ejecución.
De hecho, Él nos dice que necesitamos paciencia para ver que las promesas se cumplan.
En la Biblia, en la carta a los Romanos, capítulo 8, verso 25 dice así, “Pero si esperamos lo que todavía no vemos, en la espera mostramos nuestra constancia”. (NVI)
Es obvio que la vida sería muy sencilla si tuviéramos una anticipación del momento en el cual va a ocurrir el milagro, de cuando se recibirá la sanidad o de cuando los hijos regresaran a los caminos de la fe, o quizás de la fecha del cumplimiento de una promesa, pero si esto fuera así, entonces la fe no tendría un verdadero valor.
En el versículo se nos motiva a que vivamos firmes en la fe siendo constantes en la espera.
Esto equivale a orar diariamente con la certeza de que el día del cumplimiento se está acercando.
Debes saber que los tiempos de Dios son perfectos y que El todo lo hará en el momento correcto, el cual no siempre coincide con nuestros tiempos terrenales.
Que tu oración sea pidiendo por el milagro, pero también en recibir el poder para permanecer firme en la fe y confiado(a) en el tiempo de Su respuesta.
Oremos, “Amado Señor, gracias por Tu mano de favor, bendición y misericordia en mi vida. Eres bueno y fiel. Por eso, confío en Ti. Confío en Tu amor y confío en Tu tiempo en el nombre de Jesús. Amén”.
Versículo, “Pero si esperamos lo que todavía no vemos, en la espera mostramos nuestra constancia”. Romanos 8:25 (NVI)
Buen Dia
Juan C Quintero
BuenDiaTodosLosDias.com
