
He visto en videos que los grandes buques usan una pequeña llave para abrir el encendedor de los motores; esa llave es insignificante comparada con el tamaño del barco; sin embargo, esa pequeña pieza de metal tiene la capacidad de encender motores que van a mover ese gran barco.
La llave no mueve el barco; la llave activa el poder que ya está en el barco.
Tu fe es esa llave.
En la Biblia, en el evangelio de Mateo, capítulo 17, verso 20, dice así: «De cierto os digo que, si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.» (RVR60)
A menudo interpretamos este pasaje como una exigencia de “cantidad”, cuando en realidad es una revelación sobre la calidad y el objeto de nuestra fe.
El grano de mostaza no es poderoso por su tamaño, sino por su naturaleza: es una semilla que contiene intrínsecamente una vida capaz de reproducirse milagrosamente.
Entonces, tener fe “como” un grano de mostaza no significa tener una fe “pequeñita”, sino tener una fe que, aunque parezca minúscula, estará viva y plantada en la tierra correcta.
Una fe pequeña tiene el poder de convertir lo imposible en posible por el poder de quien nos lo ha ordenado, por Jesús.
Puede que tu fe sea pequeña, pero Tu Dios es un Dios grande y poderoso para cambiar las circunstancias y transformarlas en bendiciones para tu vida.
El grano de mostaza equivale a saber que somos infinitamente pequeños ante la omnipotencia de Dios.
Oremos: “Amado Señor, hoy dejo de intentar tener una fe gigante y simplemente descanso en Tu grandeza. Mi pequeña semilla está en Tus manos; te la entrego para que se muevan las montañas de dudas, temores y dificultades. Confío en tu poder; esto lo oro en el Nombre de Jesús. Amén”.
Versículo: «De cierto os digo que, si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.» Mateo 17:20 (RVR60)
Buen Día
Juan C Quintero
Buendiatodoslosdias.com
