
¿Qué voces escuchas durante el día?, puedo decir que son muchas, la voz de las noticias, la de la pareja, la de los amigos, de los compañeros de trabajo, y muchas más; incluso tenemos voces internas dos voces una de ellas es negativa se oyen palabras como “no puedes, no sabes, no conoces, no tienes tiempo, no hay dinero, estas muy viejo…. etc.”, son voces que te llevan a pensar en lo malo, que están conectados con el temor y que te limitan.
En la Biblia, en el libro de Éxodo se relata que estaba Moisés guiando al pueblo de Israel por el desierto y no encontraban agua, entonces el pueblo comenzó a murmurar en contra de él, pero Moisés se postra delante del Señor y recibe la revelación del lugar donde había agua y pero además recibió la revelación de que debía solo escuchar la voz de Dios. Tal y como aparece en Éxodo 15:26, que establece lo siguiente, “Y dijo: Si escuchas atentamente la voz del Señor tu Dios…” (LBLA)
Entonces por un lado está la voz de la negatividad y del pesimismo; pero hay otra voz, es la de la fe, aquella que declara victoria en medio de la derrota, que ve el futuro con optimismo, que sea cual sea la situación que está viviendo declara esperanza y habla de lo que ha de venir afirmando y agradeciendo que Dios está de su parte.
Al igual que hizo Moisés, tú debes solo escuchar la voz de Dios, aquella que te lleva a creer en las promesas bíblicas, las cuales fueron escritas como herencia para ti para que las pongas por obra y las creas con todo tu corazón.
Si las voces negativas son fuertes, entonces necesitas declarar en voz alta lo que dice la Palabra de Dios. Jesús dijo: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen” (Juan 10:27), así hay que vivir, oyendo la voz del Señor que te dice “aquí estoy, recuerda que yo soy tu fortaleza, que todo lo puedes en Cristo, que para el que cree todo es posible”.
Es tu elección, ¿cuál voz vas a escuchar y a obedecer?. Escoge la bendición y fortalece tu fe escuchando y poniendo por obra la voz de Dios.
Oremos: “Amado Señor, escojo oír y seguir tu voz, aunque diariamente escuche muchas voces, me voy a concentrar en la tuya, la que habla de fe, de esperanza, la que me guía a la conquista y sé que obtendré la victoria, gracias por hablarme y fortalecerme, lo creo en el nombre de Jesús. Amén”.
Versículo: “Y dijo: Si escuchas atentamente la voz del Señor tu Dios…” Éxodo 15:26 (LBLA)
Buen Dia
Juan C Quintero
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