
La depresión equivale a sentirse envueltos en una profunda oscuridad que tiene el poder para aislar a las personas de su relación con Dios y de los demás.
Los síntomas comienzan con pensamientos limitantes y pocos deseos de hacer las cosas, incluso las más cotidianas, como ir a trabajar o levantarse por la mañana.
Pero Dios no nos quiere así, es por eso por lo que aunque se haya caído en las profundidades de la desesperanza, la Palabra de Dios nos mueve a actuar con fe para recibir el consuelo y las fuerzas para luchar con los desafíos de la salud mental.
En la Biblia, en el libro de los Salmos capítulo 34, verso 18, dijo el salmista: “El Señor está cerca de los quebrantados de corazón, y salva a los de espíritu abatido” (NVI)
Dios no está distante de quien tiene dolor, sino que está realmente cerca de nosotros en todo momento.
Debemos saber que la depresión es una condición compleja que puede requerir ayuda profesional, medicamentos y apoyo de otros, pero todo esto debe ser puesto en oración y ruego.
Si has empezado a tener algún síntoma de depresión, debes ser proactivo(a) y comenzar a ser intencional en tu vida espiritual, en oración, adoración al Señor y meditación en la Palabra de Dios.
En la Biblia encontramos a personajes tales como David, Elías y Jeremías, quienes experimentaron momentos de profunda desesperación, pero Dios los sostuvo en esos momentos difíciles.
Te invito a que no te quedes callado(a) si estás sintiéndote depresivo(a), busca a un amigo cristiano de confianza, porque buscar ayuda es una señal de fortaleza, no de debilidad.
Pero debes saber en lo profundo de tu ser que los estados emocionales no definen tu identidad ni tu futuro. El amor de Dios por ti permanece constante, incluso cuando no puedes sentirlo.
Hay esperanza porque Dios está cerca de los quebrantados de corazón, y de quien tiene el espíritu abatido
Oremos: “Amado Señor, sé que puedes ver mi dolor y que entiendes mis luchas. Te pido que me dejes sentir tu presencia en los momentos de oscuridad y confusión, te pido que me des consuelo y fortaleza para no quebrantarme. Guíame para encontrar la ayuda y el apoyo que necesito, lo oro en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículo: “El Señor está cerca de los quebrantados de corazón y salva a los de espíritu abatido” Salmos 34:18 (NVI)
Buen Día
Juan C Quintero
Buendiatodoslosdias.com
