
¿Alguna vez has sentido que has arruinado todo? Tal vez fue un error, una palabra fuera de lugar, una decisión que te costó caro o incluso un mal hábito del que no logras salir.
Estos se convierten en una especie de cadenas que nos impiden avanzar.
Pero quiero que imagines, por un momento, cómo cada amanecer es como un tablero limpio, como un libro en blanco.
En la Biblia, en el libro de Lamentaciones, capítulo 3, versos 22 al 23 dice: “ ¡El fiel amor del Señor nunca se acaba[a]! Sus misericordias jamás terminan. Grande es su fidelidad; sus misericordias son nuevas cada mañana.” (NTV)
El enemigo quiere que creas que tu ayer determina tu mañana, pero el Rey de Reyes tiene una opinión muy diferente.
Debes saber que en el corazón de Dios, el final de tu error es solo el comienzo de Su gracia redentora, porque nuestro Dios no es especialista en poner puntos finales, sino en escribir nuevos comienzos.
Moisés fue un asesino y terminó siendo el libertador. Pedro negó a Cristo y luego predicó un sermón que llevó 3.000 almas al reino. La diferencia entre ellos y Judas no fue el pecado, sino la disposición a creer que aún había esperanza.
Dios no te despierta cada mañana para recordarte lo que hiciste mal, sino para mostrarte la misericordia y la gracia de Su inquebrantable amor, para que puedas ver tu vida transformada.
Te motivo para que sueltes las cargas, eso que te agobia con sentimientos de culpa, fracaso y sentimiento de derrota.
Si el diablo te susurra “mira lo que hiciste”, tú le responderás: “Sí, pero eso fue ayer, hoy Dios está conmigo”.
Hay nuevas misericordias de Dios para ti en este día.
Oremos: “Amado Señor, hoy vengo a ti con el corazón agradecido, porque tus misericordias son nuevas cada mañana. Te pido perdón por cargar con un pasado que tú ya enterraste en lo profundo del mar. Ayúdame a vivir este día como la persona nueva que tú dices que soy. Te doy gracias porque en ti, siempre hay una segunda oportunidad, esto lo oro en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículo: “ ¡El fiel amor del Señor nunca se acaba! Sus misericordias jamás terminan. Grande es su fidelidad; sus misericordias son nuevas cada mañana.” Lamentaciones 3:22-23 (NTV)
Buen Día
Juan C Quintero
Buendiatodoslosdias.com
