
Una de las cosas más poderosas que hay es poder estar presentes. La presencia se define como “la capacidad para estar en algún lugar en un momento en particular”.
Los seres humanos hemos sido creados por Dios para estar presentes en la vida de otros, especialmente en la vida de los miembros de la familia.
Los esposos necesitan estar en cuerpo y mente presentes el uno con el otro para compartir espacios y para crecer unidos.
Por el otro lado la ausencia “crea vacíos” que pueden llegar a ser llenados por cosas o por las personas incorrectas.
Al igual que Dios nos ha regalado la hermosa herencia de su presencia para nosotros, cada uno de nosotros necesita decidir estar presente en la vida familiar.
La presencia de Dios guio al pueblo de Israel a través del desierto; la presencia de los padres que aman a sus hijos están guiándolos por el camino correcto.
La presencia de Dios llevó al pueblo de Israel a que pudieran ganar batallas; la presencia de los padres es la que le ayuda a los hijos a superar sus errores, sus caídas y a llevarlos para que enfrenten con éxito las batallas de la vida.
La presencia de Dios era para el pueblo de Israel poderosa; en el hogar la presencia de sus padres y la correcta educación hará que sean hombre y mujeres de bien en su adultez, llevando el ejemplo de Jesús.
En la Biblia en el Salmo 16, verso 11, nos dice que en “la presencia de Dios hay plenitud de gozo”.
Los cristianos estamos llamados a tener familias en las que el gozo del Señor este presente todo el tiempo, eso significa que debemos llevar la presencia de Jesús a nuestros hogares, honrándolo y obedeciendo a Sus mandatos.
Te pregunto ¿Cómo sería tu vida si vivieras con “plenitud de gozo”?, ¿Cómo sería el ambiente familiar si en tu casa hubiera plenitud de gozo?, y todo esto en lugar de tristeza, preocupación, amargura, duda o temor.
Permita que Dios traiga un cambio radical en tu vida, que Su presencia llene tu corazón de gozo, uno tan grande que se vuelva contagioso para con todos a tu alrededor, pero especialmente para tu familia.
Te invito para que conscientemente estés presente en la vida de tu familia, con tu cónyuge, con tus hijos, con tus padres y en general con todos sus integrantes, y que el gozo de Dios se manifieste con poder en ese hogar.
Oremos “Amado Señor, gracias por estar presente en nuestra vida, gracias porque tu presencia trae plenitud de gozo. Señor te pido ser un instrumento que lleve paz, amor y gozo a todos a mi alrededor, pero particularmente a los miembros de mi familia. Ayúdame a manejar mi agenda para estar presente con mi cónyuge, hijos, padres, hermanos y en todo lugar en el que deba estar, lo pido en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo “Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu diestra para siempre”. Salmos 16:11 (RVR60)
Buen Día
Juan C Quintero
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