Te Glorificamos cuando nos
asemejamos a Cristo. Cuando estamos
ante una situación nos preguntamos:
¿Qué haría Jesús en mi lugar?

Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta
como en un espejo la gloria del Señor, somos
transformados de gloria en gloria en la misma
imagen, como por el Espíritu del Señor.
2 Corintios 3:18
